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EL NACIONAL (C-3) / CALIDAD DE VIDA - NOVIEMBRE 2001
¿QUÉ ES EL
CARBUNCO O ANTRAX?
El Carbunco o Antrax (que en griego significa carbón),
es un padecimiento de los animales herbívoros, tanto
domésticos como silvestres, que ellos adquieren después
de ponerse en contacto con las esporas que están en
la tierra; la distribución de esta enfermedad es mundial
y se transmite al hombre por contacto con animales infectados
o con sus productos.
El bacilo Anthrasis es una bacteria gram-positiva, espurulada
(se mantiene en forma de esporas o pequeños corpúsculos
ovalados, y toma una coloración violeta o púrpura
al teñirla con el colorante de gram), que puede causar
infección en humanos y animales. Esta forma espurulada
puede resistir en la naturaleza por períodos prolongados
de tiempo, posiblemente años.
Historia
Los
primeros casos descritos de la enfermedad se encuentran en
el libro del Génesis: la quinta plaga, que parece haber
sido Antrax, recibió el nombre de asesina de egipcios.
También hay descripción de infecciones de Antrax
a humanos y animales en antiguas literaturas de hindúes,
griegos y romanos en el siglo VII.
Enfermedades ocupacionales ocurrieron en la mitad de los años
1800 en países industrializados de Europa, como Inglaterra
y Alemania. A principios del siglo XX aparecieron, en los
Estados Unidos, casos esporádicos en personas que manipulaban
materiales elaborados con tejidos de animales contaminados.
Recientemente se han evidenciado nuevos casos en Estados Unidos,
Centroamérica y Africa, por contacto con material contaminado
con las esporas.
Epidemiología
El
Antrax es usualmente una enfermedad de los herbívoros
y sólo infecta a los humanos que entran en contacto
con los animales infectados o sus productos.
Los casos humanos pueden ocurrir en un ambiente industrial
o agrícola. Para que una persona se contagie con Antrax,
tiene que haber estado en contacto directo con las esporas,
así que los más expuestos son quienes manipulan
tejidos de animales contaminados, o el pelo y la lana del
ganado. Los especialistas señalan que no se transmite
de persona a persona. También puede adquirirse si se
come carne de animales infectados, o si se entra en contacto
o se aspiran esporas presentes en material contaminado, como
está sucediendo en la actualidad.
Manifestaciones
clínicas
El
95% de los casos de Antrax son del tipo cutáneo y el
5% restante son de tipo respiratorio, gastrointestinal o meníngeo.
Antrax cutáneo: Es la forma más frecuente, pero
también más leve de la enfermedad mientras no
se haga sistémica (es decir, no se disemine por el
organismo, infectando a otros órganos). La mayoría
de las lesiones se inician en los brazos y las manos, siguiendo
a la cara y el cuello, como una pápula purpúrica
(elevación rojiza o violácea de la piel), que
asemeja a la picada de un insecto. La pápula crece
y en uno o dos días desarrolla una úlcera rodeada
de vesículas de 1 a 3 cm de diámetro con forma
redondeada y regular. El centro de la lesión es característicamente
necrótico (se ve de color negro como el carbón)
y desarrolla una escara central con edema (hinchazón)
asociado. En la mayoría de los casos es indolora y
más bien se reporta como pruriginosa (produce picazón).
Después de una a dos semanas, la lesión se seca
y la escara comienza a desprenderse. Puede haber adenopatías
regionales (inflamación de los ganglios de la zona)
y algunos síntomas sistémicos (generalizados),
como fiebre, malestar general y dolor de cabeza. La antibióticoterapia,
por sí misma, no parece cambiar la progresión
natural de la enfermedad en la piel, aunque sí parece
inhibir el desarrollo del edema y los síntomas de diseminación
sistémica de la enfermedad (que en este caso son los
peligrosos).
Las otras formas de Antrax menos frecuentes (sólo ocupan
un 5% de la frecuencia de la enfermedad) pero m‡s peligrosas
son:
Antrax respiratorio: La enfermedad se inicia con malestar
general, fatiga, mialgias (dolores musculares), febrícula,
tos no productiva (tos seca) y, ocasionalmente, sensación
de dolor precordial (en tórax sobre el área
del corazón).
La enfermedad puede simular una infección leve de vías
respiratorias superiores, como el resfriado común o
a la influenza. Después de dos a cuatro días,
los pacientes muestran signos de mejoría, posterior
a lo cual se inicia la aparición de un severo proceso
de insuficiencia respiratoria, caracterizado por hipoxia (disminución
de llegada de oxígeno a los tejidos) y disnea (dificultad
para respirar similar a la que se ve en los asmáticos).
En los casos más severos se ha evidenciado edema subcutáneo
(presencia de acumulo de líquido en el tejido debajo
de la piel) en el tórax y el cuello.
La enfermedad por inhalación de Antrax es de muy difícil
diagnóstico temprano, a menos que se tengan o busquen
los antecedentes epidemiológicos, como sucede en la
condición que está viviendo en este momento
la humanidad.
Antrax gastrointestinal: Pueden aparecer dos formas: la gastrointestinal
y la orofaríngea. En la gastrointestinal, el período
de incubación del Antrax es de aproximadamente 3 a
7 días. Los síntomas iniciales de la forma abdominal
son inespecíficos e incluyen náuseas, vómitos,
anorexia (ausencia del apetito) y fiebre. Con la progresión
de la enfermedad se presenta dolor abdominal, hematemesis
(vómitos de sangre) y diarrea con sangre.
Posteriormente, aparecen la toxemia (presencia de venenos
o toxinas en la sangre, en este caso las producidas por la
bacteria) con shock (colapso general del organismo caracterizado
por insuficiencia de la circulación periférica,
descenso de la presión arterial, pulso rápido
y débil, respiración superficial, inquietud,
ansiedad y en ocasiones inconsciencia), cianosis (coloración
violácea de la piel por falta de oxígeno) y
muerte.
En la forma orofaríngea ocurren edema y necrosis de
los tejidos del área cervical (cuello). Hay reportes
que describen el desarrollo de lesiones inflamatorias en la
pared posterior de la cavidad bucal, el paladar duro y las
amígdalas. Los síntomas principales son dolor
de garganta, disfagia (dificultad para tragar), fiebre, adenopatías
regionales y toxemia. La mayoría de esos pacientes
mueren de toxemia y sepsis.
Meningitis: La meningitis puede ser una complicación
de cualquiera de las tres formas primarias de la infección
por Antrax (cutánea, gastrointestinal o respiratoria).
Diagnóstico
El
diagnóstico debe hacerse en principio por clínica
(si el paciente tiene los signos y síntomas antes descritos
para cada uno de las presentaciones de la enfermedad). En
los exámenes de sangre se evidenciará una cuenta
leucocitaria (de glóbulos blancos) normal en los casos
leves, pero hay leucocitosis polimorfonuclear en la mayoría
de los pacientes con enfermedad diseminada.
Existen métodos específicos de diagnóstico
de laboratorio, como la tinción de gram, el cultivo
de la bacteria (que se hace con el líquido extraído
de las lesiones) y el diagnóstico serológico
que se hace por examen de sangre.
Control
y prevención
Ante
el contacto con material sospechoso de estar contaminado,
lávese inmediatamente con abundante agua y jabón,
pida inmediatamente ayuda a los bomberos más cercanos
o llame a uno de los teléfonos de emergencia usuales:
171, 800-CIVIL, 800-DENGUE. El material sospechoso será
manejado por los bomberos, trasladado al Instituto de Higiene,
el cual en cooperación con el IVIC hará pruebas
diagnósticas de laboratorio, el sitio será descontaminado,
el personal que haya tenido contacto con dicho material será
tratado preventivamente y, si se demostrara posteriormente
que no había Antrax, se le suspenderá el tratamiento.
En todo caso, si usted recibe un correo o encomienda que considera
sospechoso y quiere destruirlo, sumérjalo en agua con
hipoclorito, lejía al 10%, o moje un pañuelo,
caliente la plancha al máximo y planche el sobre con
el pañuelo encima, la alta temperatura y la humedad
inactivarán las esporas; el microondas no es una buena
alternativa ya que las esporas son resistentes al calor seco,
como son también resistentes al alcohol.
Tratamiento
Se
estima que el 20% de los casos de Antrax cutáneo no
tratado pueden terminar en muerte del paciente, mientras los
casos de inhalación son casi siempre fatales. La muerte
en casos de Antrax cutáneo que han sido tratados es
muy rara.
El
tratamiento aceptado en la actualidad, por la FDA, contra
la bacteria es la Ciprofloxacina, aunque en publicación
del 18 de octubre de 2001 la FDA emitió la recomendación
del uso de la Doxiciclina como alternativa de tratamiento,
incluso para los casos de aspiración de Antrax, tanto
en adultos como en niños.
Otras alternativas de tratamiento son la Penicilina G, y la
Eritromicina para aquellos pacientes alérgicos a la
Penicilina.
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